La ciencia revela la edad perfecta en la que las mujeres dan a luz hijos más inteligentes

Viernes 11 de mayo de 2018.- Gracias a los avances tecnológicos podemos darnos cuenta de muchos comportamientos del feto mientras se desarrolla en el vientre de la madre. No solo se trata de ultrasonidos 3D sino de análisis enfocados al desarrollo cerebral del bebé. Por ejemplo, ¿sabías que existe una edad determinada para embarazarte y que tu hijo sea mucho más inteligente?

Aunque suene extraño, un reciente estudio comprobó que es algo que sí sucede y hoy te hablaremos al respecto. Antiguamente (y por creencias populares), embarazarse después de los 30 años era algo que se consideraba peligroso y muy arriesgado. Sin embargo, recientes investigaciones han demostrado todo lo contrario.

Sí, tener un bebé después de los 30 años, puede generar un incentivo extra al coeficiente intelectual de tu pequeño. La edad de la madre está fuertemente relacionada con la gestación con la inteligencia del bebé.

Para llegar a estas conslusiones, diversos investigadores de la Escuela de Economía de Londres analizaron datos de un estudio que monitorea el desarrollo de 18 mil niños británicos por un largo período de tiempo y así poder determinar el efecto de la edad de la madre en el crecimiento y desarrollo del hijo.

De acuerdo a la investigación la cual fue publicada en Journal of Biodemography and Social Biology, los 30’s son considerados ideales para quedar embarazadas.

Este estudio indicó que bebés nacidos de mujeres de alrededor de los 30-35 años, son más propensos a ser inteligentes y presentaron mayor puntuación en pruebas cognitivas superando a aquellos nacidos de mujeres de 20 o 40 años.

Por si fuera poco, las mujeres que son madres por primera vez en los 30 años tienden a estudiar mucho más, tienen ingresos financieros más altos, son más propensas a tener relaciones estables, estilos de vida más sanos, buscar asistencia prenatal y planear los embarazos.

Es decir, la edad de los 30’s es un período en el que la mujer se encuentra mucho más estable en todos los aspectos de su vida, por lo que le es más fácil traer un bebé al mundo, ya que está más preparada física, emocional y monetariamente. Esto repercute significativamente en el desarrollo intelectual de tu pequeño.